Seleccionar página

Hoy en día existe un creciente interés por formarse y especializarse en marketing digital. Es indudable que actualmente éste es un campo lleno de oportunidades laborales, tanto en España como en el extranjero.

Este hecho también hace que proliferen multitud de másteres y cursos impartidos por universidades, escuelas de negocios o, incluso, consultores autónomos.

Y que, por supuesto, muchos empresarios y profesionales crean que estudiar uno de estos programas sea la mejor manera de convertirse en un experto en este área.

Sin embargo, mi experiencia personal –tras haber cursado estudios de este tipo- es que gran parte de esta formación no es tan útil como, en apariencia, promete ser.

A continuación, voy a darte las razones por las que realizo esta afirmación.

¿Por qué no recomiendo cursar un máster de marketing online?

 

En primer lugar, me gustaría hacer una aclaración.

Cuando digo que no deberías estudiar un máster o un curso de marketing digital no quiero decir que sea malo hacerlo.

Por supuesto, cursar esta formación puede ser muy buena para nuestra carrera profesional o para la empresa en la que trabajamos.

Por eso, quiero aclarar que no pretendo demonizar este tipo de formación.

Sin embargo, he sido alumna de las escuelas ESIC y KSchool -ambas en Madrid- así como de algún profesional autónomo.

Por eso, creo que mi experiencia puede ser útil para las personas que estén valorando la posibilidad de realizar un máster o curso.

De esta manera, quienes decidan hacerlo, sabrán qué pueden esperar.

El principal inconveniente de estos programas es que apenas cuentan con formación práctica. El marketing digital está basado en multitud de herramientas complejas que no se aprenden a manejar.

¿Cuáles son las desventajas de los posgrados de marketing digital?

 

Para ir concretando, voy a explicar los dos inconvenientes principales que veo en la inmensa mayoría de programas ofertados.

Así, si estás pensando en un máster o curso en concreto, podrás valorar si presenta las siguientes desventajas o no.

1. Precio

Los posgrados de marketing online resultan especialmente caros.

De hecho, si miramos los precios de muchas universidades y escuelas de negocios, no es extraño que lleguen a costar varios miles de euros.

Esto hace que sean inaccesibles para muchas personas.

Y, que, por supuesto, haya quienes sí se lo puedan permitir pero encuentren otras maneras más atractivas de invertir su dinero.

Sin embargo, si la formación fuera realmente valiosa en términos de conocimiento, el precio no me parecería un gran inconveniente.

El problema es que, generalmente, este alto coste viene acompañado de una desventaja aún más importante.

2. Falta de formación práctica

Sea cual sea el posgrado en el que estás pensando, la inmensa parte de la formación que te impartan será teórica.

Sin embargo, el marketing digital es una disciplina bastante más amplia de lo que parece.

Y que, además, requiere MUCHA, MUCHA práctica.

Te pongo unos cuantos ejemplos reales. Algunos son propios y otros me los han contado diferentes compañeros.

Máster de marketing digital

Si estudias un máster de marketing online que cubra todas las áreas que abarca esta disciplina, en él te ofrecerán una visión general del entorno digital.

Cuando termines, estarás capacitado para mantener una conversación sobre SEO, SEM o redes sociales. E, incluso, podrás impresionar a muchos con tus conocimientos.

Sin embargo, no serás un experto en ningún área. Y, mucho menos, un especialista en marketing digital en general.

Como te decía, este es un campo muy amplio y, por eso, no hay nadie que domine todas las especialidades.

Curso especializado en SEM

Si estudias un curso especializado de Google Ads -antiguo Google AdWords-, seguro que te enseñarán los principales fundamentos de la herramienta (configuraciones de campañas, tipos de concordancias, extensiones…).

Sin embargo, no te asignarán ni un solo euro de presupuesto. Es decir, te enseñarán a crear una campaña desde cero, pero será totalmente ficticia y no tendrá recorrido.

Por tanto, no podrás hacer pruebas por ti mismo, ni comprobar si lo estudiado funciona.

Y, por supuesto, no te harás una idea de lo fácil que es derrochar dinero en Google Ads si no configuras correctamente la campaña.

Dado que, en realidad, solo utilizarás la herramienta de manera superficial, no te surgirán las preguntas que sí se te presentarán en el día a día.

Y, en ese momento, ya no estará tu profesor para resolverlas.

Máster de analítica web

Si estudias un máster de analítica web, te hablarán de los diferentes actores presentes en el panorama (Adobe Analytics, Google Analytics…).

Además, te mostrarán el funcionamiento de las distintas herramientas y te explicarán cómo acceder a un montón de datos sobre el tráfico de tu web.

Será realmente útil saber obtener información sobre el número de visitas diarias, el tiempo en página o el porcentaje de rebote.

Sin embargo, al igual que en el caso anterior, lo más probable es que no te den acceso a todos los datos reales de una web o lo hagan por un tiempo limitado.

Por tanto, no tendrás margen para meterte de lleno en el proyecto. Y, por ello, no te enseñarán a pensar como un analista.

Y tampoco aprenderás a hacerte las preguntas adecuadas -esas que ayudan a sacar conclusiones valiosas- sobre lo que está pasando en una web.

Curso especializado en SEO

En los cursos especializados en SEO, es habitual que te enseñen a realizar búsquedas de keywords -con herramientas gratuitas- o a redactar contenido optimizado para los buscadores.

Además de esto, te hablarán de la importancia de los enlaces, te darán nociones sobre SEO técnico y te explicarán en qué consisten los algoritmos Penguin y Panda.

Sin embargo, debes tener en cuenta que el trabajo de un experto en SEO también incluye el uso diario de diferentes herramientas.

Entre las más importantes se encontrarían SEMrush, Sistrix, Ahrefs o Screaming Frog, por citar solamente algunas.

Es posible que en el curso de SEO que estés pensando hacer te hablen de ellas, te den acceso a una cuenta de prueba de unos días o te enseñen a manejar alguna funcionalidad básica.

Sin embargo, estas herramientas son mucho más complejas de lo que parecen.

Para que te hagas una idea: la propia SEMrush cuenta con cursos específicos para aprender a manejarla.

Por tanto, aunque hicieras un curso de SEO, te quedaría mucho trabajo por hacer.

¿Por qué estos programas apenas ofrecen formación práctica?

 

A continuación, te voy a ofrecer cuáles son, a mi juicio, los motivos por los que los másteres y cursos de marketing digital cuentan con poca formación práctica.

1. Coste económico

El uso de la mayoría de las herramientas que he mencionado en este artículo tiene un coste.

Por ejemplo, si queremos poner en marcha una campaña de Google Ads para publicar anuncios en el buscador, necesitaremos asignar un presupuesto.

De no hacerlo, los anuncios nunca serán visibles. Por tanto, no podremos hacer un seguimiento y comprobar si lo que hacemos funciona o no.

Algo parecido sucede con otras herramientas -tipo SEMrush, Sistrix, Ahrefs…-. Todas ellas funcionan con suscripción y tienen un coste mensual.

Sin embargo, los másteres y cursos no contemplan destinar una parte del coste del programa al uso de ninguna de estas herramientas.

Por tanto, o no se pueden utilizar -caso de Google Ads-  o sí se pueden usar pero mediante versiones de prueba durante unos pocos días -casos de SEMrush, Sistrix…-.

2. Acceso a información real

En el caso de Google Ads, además de existir un obstáculo económico, hay que tener en cuenta la necesidad de contar con una página en Internet para la que creemos anuncios y a la que enviemos tráfico.

Por tanto, necesitamos una web y una empresa real. Y, como no podía ser de otra manera, no existen muchas compañías que se presten a que los estudiantes hagan pruebas con su presupuesto.

Por poner otro tipo de ejemplo, también podemos hablar del caso de Google Analytics.

Si bien su uso no tiene un coste económico, en muchos casos nos encontramos con un obstáculo relacionado con la confidencialidad.

Dado que necesitamos analizar el tráfico de una web real, nos podemos encontrar con el rechazo de las marcas.

Y es que es común que éstas no deseen dar acceso ilimitado a los alumnos, los cuales tienen una vida profesional en la que pueden, incluso, trabajar en la competencia.

3. Tiempo

Por un lado, los cursos especializados tienden a ser bastante condensados en el tiempo.

Por otro lado, los másteres tienen una duración mayor pero abarcan muchas áreas, por lo que cada parte es igualmente breve.

Este hecho hace que el estudiante no cuente con tiempo suficiente ni para dominar las herramientas ni para observar la evolución de las acciones que emprende.

Por ejemplo, en SEO los cambios pueden tardar meses en surtir efecto. Esto hace que necesitemos mucho tiempo para extraer conclusiones.

¿Qué recomiendo hacer en lugar de estudiar un máster o un curso de marketing digital?

 

Antes de matricularte en los estudios que estás pensando, te aconsejo que te des un tiempo y pruebes las indicaciones que te voy a dar.

Sé constante y dedícate a ello todos los días. Pasados un par de meses o tres, analiza lo que has aprendido y evalúa si merece la pena pagar por estudiar un programa de marketing online.

A continuación, cuento qué es lo que yo te recomendaría hacer:

  • Busca en Google quiénes son los mejores expertos del área que te interesa (SEO, SEM, analítica web…): pueden ser tanto webs de profesionales autónomos como de empresas relacionadas con el sector.
  • Sigue a esos referentes: todos ellos contarán con diferentes canales mediante los que puedes estar al día de sus contenidos. Por ejemplo: blogs, cuentas de Twitter
  • Suscríbete a las newsletters de estos expertos: podrás recibir información interesante acerca de sus últimos artículos publicados, los webinars que organizan o las novedades del sector.
  • Infórmate sobre cuáles son las mejores herramientas del área que te interesa: si ofrecen la posibilidad, hazte una cuenta para utilizar sus versiones de prueba gratuitas.
  • Aprovecha todos los recursos gratuitos que ofrecen estas herramientas: tutoriales, llamadas comerciales en las que te explican las diferentes funcionalidades del software…
  • Practica con tu propia web: no existe un aprendizaje mejor que el de crear y mantener tu página. Te dará algunos quebraderos de cabeza que te enseñarán mucho y podrás probar herramientas como Google Ads, Analytics, Search Console…
  • Investiga acerca de los temas que te interesen y profundiza sobre los conceptos en los que dudes: cualquier información que necesites la puedes encontrar en Internet.

Un último consejo final muy útil

 

Aunque sea la última recomendación, es la más importante. Da sentido a todas las demás y, si no se cumple, pone en riesgo todo el aprendizaje.

Este último consejo no es otro que el de aprender de manera ordenada y progresiva.

En Internet existe una cantidad ingente de información. Esto hace que sea muy fácil «caer» en contenidos muy complejos y que no estamos capacitados para entender.

Si esto te pasa, aprender por tu cuenta te parecerá demasiado difícil, te perderás y dejarás de tener interés.

Para no llegar a este punto, te recomiendo que no tengas prisa y empieces a formarte mediante buenos recursos gratuitos de iniciación.

Por ejemplo, en la plataforma Google Actívate puedes encontrar numerosos cursos -tanto online como presenciales- sobre marketing digital.

Como no podía ser de otra manera, tampoco incluyen mucha formación práctica. Pero, al menos, son gratis.

Otra buena opción es la de consultar los centros de aprendizaje que ofrecen SEMrush, Hubspot o Moz -especializada en SEO-.

En ellos existe contenido de todos los niveles pero es relativamente sencillo acceder a recursos de iniciación.

Con todo lo que he contado, te habrás dado cuenta de que la alternativa que planteo a la formación impartida por universidades y escuelas de negocio, requiere una clara actitud proactiva y autodidacta.

Dicha actitud es indispensable para cualquier persona que desee ser competente en un entorno tan cambiante como el del marketing digital.

Es decir, aunque finalmente decidas realizar un posgrado, es fundamental que tengas presente que, tras él, siempre será necesario que aprendas y te actualices por tu cuenta.

Dada la relación que tiene el marketing online con Internet y la tecnología, no resulta exagerado afirmar que, lo que aprendamos hoy, en dos años apenas tendrá valor.

 

 

 

Pin It on Pinterest